Y que dices, de los relámpagos, las grandes tempestades, cuando llueve tanto que no puedes ni salir a la calle, el pijama ese rosa, que te pones todas las noches para dormir, y que no te ha cansado después de dos años, por lo calentito que es. La pereza de levantarse todas las mañanas a las 7, y el no tener ganas de ir a clase, pero levantarte, aunque te cueste la vida. Son esas sensaciones que traen los más locos de las estaciones.
Algunos dicen que el amor es solo para locos, ¡pues estaré más loca que todos vosotros!
viernes, 10 de septiembre de 2010
El ambiente de fuera ya no es veraniego, empieza ha humedecer poco a poco, me doy cuenta que cada vez el sol se despide antes de nosotros. Y que estoy a 3 días de las clases, de invierno. El frío, se acerca poco a poco para no espantarnos, por las noches, ya tienes que usar una chaqueta, y esta mañana me he levantado, y adivina que... ¡llovía! ojalá hubiera llovido amor, o café como dice la canción, aunque la verdad, llovía agua, algo transparente y mojado, caído de la nada. ¿Que hermoso no? Respiras, y huele a tierra mojada, las hojas de las plantas que tiene tu madre en la terraza, tienen pequeñas gotitas cayendo lentamente, entonces te das cuenta que el aire, quiere hacerse tu amigo, dentro de nada, la hojas de los árboles caerán, y el otoño habrá llegado. Tiempo de, amor ¿quizás? de películas con tus amigas, tiempo de compras, de estudiar, tiempo para mí, para compartirlo con mi hermano, con mi madre, y con Iván también. Tiempo de chocolate calentito, y de dormir, mientras escuchas el aire y ese fenómeno tan raro, que llaman llover
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